Esta exposición nace de la curiosidad, ese impulso primario que ha sido fuego y oxígeno para la evolución humana. James Bonachea construye, en un espacio liminal, una colección entendida como un gesto arqueológico invertido, donde no excava el pasado para explicarlo, sino que siembra fragmentos de una civilización posible y, así, nos regala la oportunidad de mirar con una nueva óptica, con la inocencia de quien no tiene noción de su pasado.
Entrar en la “Colección de Asombros” es cruzar un umbral que nos adentra en el universo del artista, donde nada es lo que parece. Bonachea reimagina y activa ecos de quienes ya no están, invitándonos a suspender lo aprendido desde una polifonía cultural rica y contradictoria. En un entramado de referencias que dialogan entre lo prehistórico y lo mítico, el artista fabula una historia paralela de la civilización, abriendo una dimensión en la que la historia no es lineal y el tiempo se pliega sobre sí mismo. Aquí, el viaje deja de ser geográfico para convertirse en mental: el Homo sapiens que partió de África y cruzó continentes reaparece como un ente que expande cultura, símbolos y conciencia, abriendo paso a otro nivel de percepción.
En estas obras resuena la memoria de un tiempo donde lo femenino ocupaba el centro simbólico del mundo; un tiempo en el que dar vida era un acto mágico y el orden era matriarcal. La mujer, pilar que sostiene la continuidad de la existencia, al son de los ciclos de la luna y la sensibilidad de una madre, nos recuerda que todo origen es movimiento.
¿Qué historia se inventa el tiempo cuando se detiene?, ¿Qué descubre el asombro cuando deja de buscar respuestas?, ¿Qué inventa la imaginación cuando no necesita explicarse?
Las piezas nos devuelven la mirada como un espejo y nos interpelan cómo vemos y cómo nos imaginamos la vida, proponiendo un retorno a lo esencial, a lo humano, a lo natural, a la capacidad de imaginar. Una imaginación que, habitada desde el presente, se convierte en herramienta para crear el futuro y reescribir nuestra propia historia.
Marisa Falcón, 2026